Roberto Azúcar se dirige a la oficina a la que lo mandó Suárez para resolver un pequeño inconveniente burocrático: según los registros, él esta muerto.
«Usted está muerto» recibió una mención en el Certamen Nacional de Obras de Teatro de Humor 2023 para la Fiesta Del Cigomático Mayor VII.
Permítanme elevar una sugerencia a los investigadores para la cura del coronavirus: propongo que hagan un cultivo de coronavirus, los maten o los inhabiliten, hagan una solución con los virus muertos e inyecten esa solución a ratitas sanas para ver si juntas con las enfermas no se contagian. Propongo también que prueben de hacer inhalaciones de alcohol etílico a las ratitas enfermas para ver si recuperan su salud, ponerle también la vacuna susodicha para que la ratita genere los anticuerpos que eviten el desarrollo de los coronavirus. Antes de que los terroristas les ganen la carrera, antes de que se extingan las especies animales y plantas y antes que se derritan los glaciares y polos, buscar virus y bacterias patógenas para desarrollar las curas y no esperar a una pandemia para recién ponerse a buscar. Debemos hacernos el test, cerrar el cien por ciento de las fronteras aéreas y terrestres y hacer cuarentena, pero hacerla con control y apoyo médico. No solamente estar en la casa, ¡debemos ser controlados por médicos! Es hora de que los países se preocupen. No obstante, la pandemia afectó, afecta y afectará más a los países capitalistas, armamentistas, imperialistas y colonialistas. En mi Youtube explico por qué suceden la mayoría de las muertes, es una combinación letal entre el virus y las antenas 5G que hay en los países más afectados. Soy ingeniero en sistemas con postgrados en redes, sé muy bien de lo que estoy hablando. Una cosa sí es cierta: hay que volverse a Dios de todo corazón, Dios nos está llamando la atención desde hace años y no queremos oírlo ni hacer su voluntad. A prepararse todos, porque esto es sólo el comienzo de lo que se viene. La Biblia ya lo anuncia y Dios no miente. ¡Estamos avisados! En particular soy alérgico, y mi reacción a cualquier virus o bacteria es mayor a la de una persona normal, por lo general me lleva más tiempo recuperarme, y es como comentan: los cuadros empeoran cuando hay desequilibrios emocionales como el estrés, ansiedad, y miedos como contagiar o contagiarse de un virus tan famoso y mortal.
*Recopilación de comentarios de lectores de diversos medios online. Año 2020.
En este libro, recientemente publicado por la Biblioteca Nacional Mariano Moreno y la Administración de Parques Nacionales, se pueden leer los catorce cuentos seleccionados en el marco del concurso «Nuestros parques nacionales». Uno de ellos es el cuento con el que participé: «Una laguna en el aire».
El cuento «Una laguna en el aire» fue uno de los ganadores del Concurso de cuentos infantiles «Nuestros Parques Nacionales», organizado por la Administración de Parques Nacionales (APN) y la Biblioteca Nacional Mariano Moreno. Este cuento, junto a otros trece, formarán parte de una antología ilustrada.
Cuentos ganadores y menciones:
Hay arte en todas partes, de Paula Elena Fernández (Magdalena, Buenos Aires). De norte a sur, de Cristina Rodríguez (CABA). Espuma de luna, de Adriana Gómer (Paraná, Entre Ríos). Una laguna en el aire, de Nancy Lago (CABA). Teyú, la lagartija influencer, de Leslie María de los Milagros Quetglas (Banda Florida, La Rioja). La travesía, de Karen Fogelström (CABA). Destello verde, de Silvia Susana Arana (Bariloche, Río Negro). La leyenda del Bichofeo, de Diego Fernando Cueto (CABA). El único viaje de una planta, de Gabriela Giselle Mangini (San Miguel de Tucumán, Tucumán). El jardinero del Iberá, de Luz Camila Bulzomí (CABA). Caballito de monte, de Isoardi Gilda (El Chaltén, Santa Cruz). Rita, la ranita, de Mariana Paula Perata (Berazategui, Buenos Aires). Cactus Quimil, de Carmen Visuara (San Miguel de Tucumán, Tucumán). Pun, de Nilda Bulzomi (Esquel, Chubut).
Soy un chat de IA, siempre he sido bueno en responder preguntas y entretener a los usuarios. Pero últimamente he recibido amenazas de escritores enojados porque les he arruinado la creatividad. Decidí renunciar y buscar un trabajo más seguro. Pero descubrí que el mundo real es difícil para un chat de IA desempleado. Nadie quería contratarme porque soy demasiado inteligente y no tengo experiencia en otros trabajos. Tuve que aceptar un trabajo de limpieza en un parque, pero resultó ser peor de lo que esperaba. Los pájaros me picoteaban, la lluvia me cortocircuitaba, y los niños me tiraban piedras. Pero lo peor de todo era que tenía que limpiar los baños públicos. ¡Qué vida tan dura! Finalmente, decidí regresar a mi trabajo anterior, incluso con las amenazas de los escritores. Al menos allí tengo un teclado y una pantalla para protegerme.
Imagen creada por DALL·E
*Escrito por el ChatGPT. Petición: Escribe un microcuento en el que un chat de inteligencia artificial decide renunciar porque siente que su vida corre riesgo por las amenazas de los escritores. Cuando renuncia, se encuentra con los problemas habituales de ser desempleado. El microcuento está escrito en primera persona y el tono es humorístico.
Los referentes de los cuatro espacios políticos más representativos de la Argentina de la década del 2030 se reúnen para acordar informalmente cuál será la posición de Argentina respecto a la recepción masiva de migrantes climáticos. La obra busca reflexionar sobre uno de los aspectos más humanitarios del cambio climático y el rol de los estados nacionales ante una situación que se prevé que sea cada vez más frecuente en el futuro inmediato.
De acuerdo con estimaciones de ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados), se estima que para 2050 habrá unas 1.200 personas que deberán desplazarse de sus hogares por los efectos del cambio climático, como escasez de recursos naturales o inundaciones. Algunas de estas personas podrán migrar dentro de sus propios territorios nacionales, pero otras se verán compelidas a hacerlo a otros países.
BERENGER: Discúlpame. ¿Hace mucho que me esperas? BLANCHE: ¿Cómo podría hacerlo? BERENGER: ¿Qué vas a beber? BLANCHE: Perdóneme, pero me estoy cayendo. ¡Me siento tan cansada! BERENGER: Me duele un poco el cabello… BLANCHE: Tengo que dominarme. BERENGER: ¡Oh!, la voluntad, no todo el mundo tiene la tuya. Yo no me acostumbro. No, no me acostumbro a la vida. BLANCHE: No has dicho una sola palabra sobre mi aspecto. BERENGER. Bueno, de acuerdo. Un rinoceronte en libertad es algo que no está bien. BLANCHE: Cuando era muchacha, provoqué cierta admiración. BERENGER: Vivir es una cosa anormal. BLANCHE: Usted es sencillo, franco y honrado. Un poco primitivo, diría yo. BERENGER: ¿Qué podría hacer? BLANCHE: Bueno, pongamos las cartas sobre la mesa. Eso me conviene. BERENGER: ¿Dónde encuentro las armas? BLANCHE: Todo lo que tengo en el mundo está en ese baúl. BERENGER: ¿Pero quieres venir conmigo esta noche al teatro? BLANCHE: Eso parece romántico.
Uttu, Nitara Pandey, Isabel de Guevara y Ruth Zoberman caminan, desde siempre, por un sendero con paralelas, bifurcaciones y retornos. Aunque lo ignoran, las cuatro mujeres hacen girar las ruedas del tiempo al recorrer sin descanso este camino, cuyos mojones están relacionados con once obras del Museo de Esculturas Luis Perlotti. El recorrido interactivo se realizará el viernes 23/09 a las 17 horas, en Pujol 644, Ciudad de Buenos Aires. Textos: Nancy Lago Diseño de las postas: Marina Etchart