Un collage y un poema

Podría estar nadando en el océano con las ballenas
o en una pileta, con mis compañeras de nado sincronizado,
en esta tarde interminable de noviembre.
Pero aquí estoy, aguantando el estornudo ruidoso y seco
que viene siempre después de que la señorita borre el pizarrón
mientras recito las riquezas de una tierra que jamás voy a conocer.

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